Los errores al hacer ejercicio son comunes entre novatos, pero también entre algunos que se llaman expertos del gimnasio que suelen sufrir lesiones constantes que eventualmente los pueden dejar fuera de acción por un tiempo. Y aunque muchas de estas cosas se pueden evitar con unas cuantas lecciones que muchos recibieron de niños, siguen siendo olvidadas por bastantes hombres que buscan ponerse en forma.
Así que si estás pensando en intentar alguna rutina o entrar al gimnasio (o has sufrido algunas lesiones y no saber por qué) trata de evitar estos errores al hacer ejercicio. Esto se servirá bastante.
No pensar en ejercicios de calentamiento
Si estás pensando en irte directo hacia una press de banca con varios kilos, para comenzar tu rutina, no es una buena idea. Parece básico o algo que nos enseñaron en la escuela, pero es necesario para incrementar gradualmente la temperatura del cuerpo, impulsando el sistema cardiovascular y mejorar el flujo de la sangre a los músculos, lo cual reduce el riesgo de lastimarlos durante el ejercicio.
De igual forma es importante considerar el enfriamiento posterior para tratar de regresar al ritmo cardiaco y la presión sanguínea que teníamos al iniciar la rutina, y evitar cambios súbitos de temperatura, lo cual puede exponernos a enfermedades y a dolor muscular.
Subir de intensidad muy pronto
Digamos que un día logras hacer 30 sets de un ejercicio en particular. Quizá te sientes seguro de ti mismo y crees que en tu siguiente sesión puedes hacer más de 60. Es decir, el doble. Aunque puede sonar razonable, es un incremento muy súbito en la rutina y si no condicionamos los músculos lo suficiente, podemos terminar con una lesión. Es mejor ir subiendo de intensidad paulatinamente y encontrar el mejor punto. Se recomienda incrementar el factor por 20%. En el caso de 30 sets, subir seis, la siguiente sesión subir ocho e ir subiendo así conforme pasen los días en el gimnasio.
Aplica para todos los ejercicios, en especial los de levantamiento de pesas, donde tampoco se recomienda subir demasiado el peso de un momento a otro.
Usas mal calzado
Si eres de los que corre o que tiene rutinas muy enfocadas a las piernas, es importante considerar que estemos usando tenis cómodos y que aseguren una buena pisada y evitar lesiones en esa parte del cuerpo. Ya que las suelas suelen recibir mucho impacto de peso, puede resultar incómodo o hasta doloroso realizar ejercicio. No decimos que es necesario comprar unos tenis de lanzamiento reciente, sino que estén enfocados hacia la actividad física, que tengan colchón en la suela y así aseguren un entrenamiento más ágil y sin lesiones.
No saber cómo usar las máquinas (o cómo se toman las pesas)
Nunca es buena idea tratar de usar las máquinas del gimnasio si no sabemos cómo funcionan. Puedes observar a otros e imitarlos, buscar en línea, pero lo recomendable es preguntarle a un entrenador del lugar quien te ayudará a evitar cualquier tipo de lesión y decirte cuáles son mejores para iniciar.
De igual forma, es necesario saber cómo se levantan las pesas, las barras, las mancuernas y las pesas rusas, ya que si tomamos con el ángulo incorrecto de las muñecas, podríamos provocar diferentes lesiones en esa zona o en los brazos. Por ejemplo, la press de barra requiere un apoyo del antebrazo; si la tomamos son recargar la base de la mano, podríamos lesionarnos la muñeca.
Ejercitarte cuando estás enfermo o después de una lesión
Si el médico dijo que no hicieras ejercicio debido a una lesión, sigue su consejo hasta que se pueda asegurar que no podrás sufrir una herida más grave o empeorar la que tienes. Nunca debes confiarte, en especial si te sientes óptimo.
Por otra parte, si te sientes enfermo, o tu cuerpo no se siente en el modo de hacer ejercicio, no es necesario que lo fuerces. Por un día o un par de días no pasará nada. Al hacer ejercicio interrumpes el proceso de recuperación, lo cual te provocará dolor muscular y podría generar algún tipo de lesión.