La cultura popular y la forma en que nos educan nos dice que los hombres son “fuertes” y que las mujeres son quienes suelen llorar y sufrir por el amor. Sin embargo, la realidad es muy distinta. Cuando hablamos de relaciones serias, una ruptura puede significar un golpe emocional para ellas, pero cuando se trata de ellos, el daño es tan fuerte que hace que sea incapaz de continuar su vida superándolo, o al menos eso nos dice la psicología.
Lo que nos dicen los expertos es que en realidad nadie supera fácilmente una ruptura, especialmente si estaban emocionalmente inmersos en la relación. De acuerdo con el Dr. Craig Morris, experto en relaciones, las mujeres pueden sentirse mal al salir de una relación porque sienten que “eligieron” mal. Sin embargo, “los hombres reportan más sentimientos de enojo y se adentran en actividades autodestructivas. Las mujeres suelen sentirse más deprimidas, pero pueden participar más de forma social que los hombres”.
Esto sugiere que, mientras que las mujeres se sienten más inclinadas a “recuperarse”, participando en escenarios sociales (hablando con amigas, o buscando distraerse con otras personas), los hombres suelen adentrarse en actividades “destructivas” para mantener su autoestima, como puede ser el alcoholismo, buscar sexo fácil o haciendo cosas peligrosas. Esto tiene que ver con la construcción social y lo que se espera de los hombres. De igual forma, el hombre puede entrar en negación, rehusándose a sentirse mal, lo cual puede generar problemas.
Según el Dr. Scott Carol de la Universidad de Nuevo México: “Los hombres suelen reprimir su duelo y lo fingen hasta que logren olvidar. Algunos más se convierten en perros y van por cualquier ligue, pero están aterrorizados de la intimidad y corren si una mujer quiere algo más. Alternativamente, fiestean con sus amigos hasta ahogar sus penas o enterrarse en sus carreras o en sus hobbies, cualquier cosa que les haga pensar en la pérdida o el dolor". Esto también puede suceder con algunas mujeres.
De igual forma, esto tiene que ver con cómo muchos hombres no saben entrar en contacto con sus emociones o en profundizar, y de hecho, en algunas ocasiones no se dan cuenta de lo que salió mal en su relación, lo cual les impide tener un cierre claro.
Finalmente podemos verlo desde la perspectiva de la autoestima, que es lo que le puede pasar a cualquiera, sin embargo en los hombres puede ser un poco más fuerte porque en ellos existe esa idea de “perseguir y obtener”, entonces no importa qué tan mala sea la relación, si ella decide irse, resulta en un fracaso y en un golpe a su autoestima, ya que es un tipo de rechazo que no puede recuperar. Es un juego en el que no puede volver para “ganar”.
Entonces eso de que “los chicos no lloran” quizá sea cierto, pero eso no significa que no sufran, y justamente el hecho de no llorar es lo que hace más complicado todo para ellos. La forma de seguir adelante es enfrentando esas emociones, reconociendo el error y aceptando que en el amor se puede perder, y la vida no termina, sólo hay que mantenerse abierto.