#ChangeIsGood

Change is good: la única constante en el mundo es el cambio

Los 21 títulos que formamos la red global de GQ en el mundo nos hemos puesto de acuerdo para lanzar nuestro propio manifiesto de lo que hoy significa GQ.
Enrique Olvera Manolo Caro y J Balvin
Change is good: La única constante en el mundo es el cambioGustavo García Villa y Mateo García

Un manifiesto es una declaración de doctrinas, propósitos o programas. Pero sobre todo es un punto de partida con el que rechazar una realidad o un dogma establecido para, sobre bases anteriores o unas completamente nuevas, para construir un argumentario polémico, agitar conciencias y generar un debate. Es un género entre la literatura y la política; entre los deseos, las emociones y la necesidad de una acción concreta que derrumbe parámetros que creíamos asentados como mandamientos sobre piedra para dar paso a aires inéditos y renovadas formas de entender la cultura, el arte… la vida. Es, asimismo, reflexionar sobre todo aquello que en momentos de cambio nos parece que ya no sirve, que ha caducado y hemos de construir con raíces frescas. 

En estos tiempos inciertos, en los que el hoy no se parece en nada al ayer y ni siquiera los cerebros más privilegiados saben cómo será el mañana, los 21 títulos que formamos la red global de GQ en el mundo (Australia, Brasil, China, Estados Unidos, Francia, Alemania, India, Italia, Japón, Corea, América Latina, México, Oriente Medio, Portugal, Rusia, Sudáfrica, España, Taiwán, Tailandia, Turquía y Reino Unido) nos hemos puesto de acuerdo para lanzar nuestro propio manifiesto —y un cambio de logotipo—. No son unas líneas casuales. Están cargadas de significado y son propuestas que llaman a la acción. Porque como escribió Claudio Abastado: “un manifiesto siempre es un caballo de Troya”. Son frases basadas en la relación con nuestra propia historia -desde 1957 acompañando a hombres y mujeres- y a la incesantes conversaciones con nuestra audiencia, que rebasa los 50 millones de lectores a lo largo de todo el planeta. Cada título en su idioma pero con una idea feliz: el cambio es bueno. Se trata de un concepto sencillo, alejado de sentencias graves y distantes y, si quieren, insertado en las raíces de la más profunda filosofía (el fluir de lo constante de Heráclito) y en la sabiduría popular (‘Camarón que se duerme, se lo lleva la corriente’). 

Estas breves líneas condensan las características de lo que hoy significa GQ. La novedad, la firme creencia en el valor de lo inédito, lo emergente: la moda, la tecnología al servicio de una vida mejor, el espíritu de nuestros tiempos que no será igual que el que existirá mañana... Reúne también el valor de nuestras historias, la necesidad de mejora (cómo nos presentamos ante los demás, de qué forma y sobre qué aspectos planteamos las conversaciones) y qué significa hoy ser un hombre.  

A lo largo de las cinco décadas de nuestra historia hemos trazado el camino de la vanguardia. Hemos creado al individuo ideal en su contexto más aspiracional. Hemos reflejado, en cada lugar donde existe un título de GQ, la pluralidad del significado de la masculinidad. Hemos ido abriendo nuestras páginas a los deseos, a la buena vida, reflejando en cada instante y en nuestras distintas plataformas (impresos, sitios digitales, redes, experiencias, que a su vez han ido evolucionando hasta convertirse en las poderosas herramientas que son hoy) las múltiples necesidades y debates sobre el verdadero sentido de la diversidad, de la sustentabilidad y de nuestra relación con el planeta y todos los seres que lo pueblan y del compromiso con nuestros semejantes, especialmente con el género femenino que nos completa… De la felicidad, en resumidas cuentas. 

Hoy queremos escribirlo negro sobre blanco. Trazar una guía que nos ayude a todos a mantener nuestras esencias incluso en momentos convulsos. Sí 21 territorios, cada uno con sus características únicas, lo hemos logrado es algo de lo que ustedes serán fieles testigos y les agradeceremos mucho sus comentarios y aportaciones. Porque somos un gran medio de comunicación que les quiere mostrar al hombre ideal y queremos que nuestra influencia haga de este mundo un lugar mejor. Aunque eso hoy signifique algo distinto a lo que significará mañana. Porque el cambio es bueno.