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Quizá no puedas tener un Corvette pero puedes lucir un reloj inspirado en él

En el Mido Commander Gradient encontrarás la pieza que necesitas, donde se entremezclan la estética y la mecánica, el diseño y la vanguardia. 
Corvette con logo de Mido
Mido Commander Gradient es una pieza relojera inspirado en el vehículoCortesía

Mido Commander Gradient y el Corvette tienen algo una historia en común.

AJ Foyt es uno de los mejores pilotos de carreras de la historia. Entre sus muchos logros está haber ganado las 500 millas de Indianápolis en cuatro ocasiones, una de ellas en 1977. Una de sus grandes frases, "es más seguro correr en una pista de carreras que en las autopistas de Houston", no sabemos si dejaba en muy buen lugar a la conducción convencional en Estados Unidos en 1977, pero desde luego la estrella en esa época y el sueño dorado de cualquier automovilista era poder manejar un Corvette C3, un auto de los más deseados que fue lanzado en ese año y que recorría las inseguras trazas de las carreteras del vecino del Norte. Y 1977 era un año que se dirigía al futuro. Literal. Se estrenaba la Guerra de las Galaxias y se popularizaron los productos de Apple y Commodore que hoy hacen la delicia de los coleccionistas de gadgets vintage. Ese año la fábrica de Corvette firmó el auto número 500, 000 y hoy, aficionados de todo el mundo lo querrían tener entre sus más codiciados tesoros. 

Uno de los espacios míticos para los aficionados al automovilismo se encuentra en Bowling Green, una pequeña ciudad del condado de Warren, en Kentucky. Fundada por esos expedicionarios conocidos como Long Hunters, quienes se aprovecharon de la larga disputa colonial llamada la Guerra del Rey Jorge. Ellos fundaron el primer asentamiento que hoy es Bowling y allí se halla el National Corvette Museum, donde los muy fanáticos pueden contemplar la historia viva de este modelo, desde Corvettes inusuales  y especiales a lo largo de la historia hasta exposiciones interactivas. Cualquier fanático disfrutará como lo hicieron muchos protagonistas del cine que tuvieron el volante de este modelo entre sus manos, un placer que, si echamos un vistazo a las subastas, decidamente requiere un esfuerzo que oscila ente los 15,000 dólares de un Stingray en buenas condiciones a los 30,000 dólares de un convertible en muy buenas condiciones. No es para todos los bolsillos.

El reloj Mido inspirado en un auto deportivo 

La colección Commander tiene 61 años ya desde su primer modeloCortesía

Pero sí podemos disfrutar de guardatiempos inspirados en coches como el Corvette y uno de ellos lo hemos tenido entre las manos estos días. Se trata del Mido Commander Gradient. La colección Commander tiene 61 años ya desde su primer modelo y este que hoy observamos es toda una apuesta en la que se entremezclan la estética y la mecánica, el diseño y la vanguardia. El reloj se presenta con una caja transparente desde la que podemos ver  la mecánica de su calibre 80 (que permite 80 horas de reserva de marcha) a través de un cristal ahumado. Las horas vienen marcadas con Superluminova en naranja, el color mítico de la casa Mido, aunque también se presenta en una variante de acero inoxidable, otra en negro con recubrimiento de PVD (depósito físico mediante vapor (PVD, Physical Vapour Deposition) y una versión con recubrimiento de PVD en oro rosa y correa de piel ultraelegante. Un reloj que cumple con todas las reglas del buen vestir.

AJ Foyt se retiró de la competición de Indianápolis, una de las más exigentes del mundo ¡a los 58 años! Otra de sus grandes frases es: “Sales delante, te mantienes delante”. Tomen nota porque esa es la actitud.