El check-in chicken, el truco viral de TikTok, está conquistando a los viajeros con poco presupuesto que buscan comodidad durante los vuelos. ¿Por qué? Porque promete ahorrarte dinero sin tener que ir en los estrechos asientos de la parte trasera del avión.
Aunque el método implica un poco de suspenso y estrategia, entusiastas como la experta en viajes Chelsea Dickenson juran que funciona casi siempre. Esto es lo que debes saber para probar suerte y quizá conseguir un asiento de primera clase en tu próximo vuelo.
¿Qué es el check-in chicken?
El concepto es sencillo: en lugar de apresurarse a hacer el check-in en cuanto se abre el registro online, los viajeros esperan hasta que la mayoría de los asientos básicos, menos deseables, ya han sido asignados. Con la esperanza de satisfacer a los pasajeros que no han reservado asiento, las compañías aéreas acaban asignando los lugares “premium” del vuelo que restan–los que tienen más espacio para las piernas en la parte delantera de la cabina– a los usuarios que llegan tarde y confirman su abordaje en último lugar.
El nombre “check-in chicken” no es solo un juego de palabras ingenioso, ya que hace referencia a la expresión inglesa “to play chicken”, que describe una situación en la que dos personas se enfrentan para ver quién cede antes. La expresión tiene aquí un uso peculiar pero lógico: para los viajeros, significa jugar con los horarios de check-in con la esperanza de obtener un asiento premium sin ceder a la tentación de registrarse demasiado pronto.
Para Chelsea Dickenson, especialista en viajes y creadora de contenidos sobre consejos para ahorrar dinero, este método está dando sus frutos: “De las diez veces que he probado este hack, en nueve me funcionó”, afirma en sus redes sociales. Jugando con las últimas ofertas de las aerolíneas, pudo comprar asientos mucho más cómodos sin pagar ni un peso más.
Paciencia, sincronización y vigilancia
Por supuesto, esta técnica requiere un mínimo de estrategia y anticipación. Para aumentar tus posibilidades, lo mejor es comprobar la disponibilidad de asientos en cuanto se abra el check-in –a menudo 24 horas antes de la salida. La influencer aconseja fijar un plazo entre seis y ocho horas antes del vuelo para verificar las plazas restantes y aprovechar la oportunidad si aún quedan lugares interesantes.
Pero cuidado, el check-in chicken no está exento de riesgos. Si el avión está lleno y te retrasas demasiado, podrías quedarte sin asiento, lo que significa que te reasignen a otro vuelo –con indemnización, por supuesto, pero tendrás que esperar más. Por otra parte, en un vuelo que no esté lleno, corres el peligro de que te coloquen en un lugar básico, por ejemplo cerca de los baños o en la parte trasera del avión –aunque en esta sección se encuentra el asiento más seguro de un avión. El truco está en encontrar un vuelo bastante lleno sin que esté completamente sobrevendido –buena suerte con ello.
¿Te conviene el check-in chicken?
Este consejo es ideal para los viajeros a los que les gusta asumir riesgos medidos y son flexibles con sus horarios. Si no soportas la idea de quedarte sin asiento asegurado o participar en el juego de las sillas, es posible que este método no sea para ti. Ten en cuenta que este truco no garantiza un asiento en clase preferente o primera clase, pero mejora tus posibilidades de encontrar un lugar cómodo en clase turista.
Para los más precavidos, una alternativa es elegir un asiento básico en cuanto se abra el check-in, y luego vigilar el mapa de plazas. No es raro que los pasajeros cambien de lugares en el último momento, lo que crea oportunidades para los más cautos.
Si estás dispuesto a intentarlo, el check-in chicken te brindará unos centímetros más de espacio y hará que tu vuelo sea más agradable. Pero este pequeño truco, que está de moda en TikTok, se dirige sobre todo a los viajeros astutos y atrevidos, capaces de hacer malabarismos con las estrategias de cupo de las compañías aéreas.
Artículo publicado originalmente en GQ Francia.