Prepara tu maleta

Las islas del Mediterráneo menos conocidas (y más bellas)

¿Quieres alejarte de todo y evitar a los turistas? Descubre estas islas del Mediterráneo aún poco conocidas por el gran público.
Hombre caminando en la isla de Vulcano
Los lugares menos concurridos del Mediterráneo.Getty Images

Las islas del Mediterráneo son famosas por su belleza, pero también por estar llenas de turistas. Y cuando uno se va de vacaciones, no necesariamente quiere ver a mucha gente ni pelearse por un camastro. Es por eso que en GQ, con la finalidad de que tus vacaciones de verano sean lo más relajadas y tranquilas posible, hemos reunido una selección de islas y archipiélagos donde las aglomeraciones no siempre están a la orden del día y donde podrás disfrutar de destinos paradisíacos sin abrumarte por las hordas de turistas.

Isla de Alicudi, en la costa de Sicilia

Un poco de todo.iStock/Getty Images

¿Qué mejor manera de empezar esta selección de islas del Mediterráneo que en un pequeño capullo del paraíso? Alicudi, al norte de Sicilia, es un refugio de paz como pocos. Según el último censo, que, sin embargo, data de 2001, aquí únicamente viven 105 personas. Poco conocida por los turistas, esta isla de 5 km cuadrados ofrece excursiones, deliciosa comida y típicas casas de colores que se destacarán en cualquier feed de Instagram.

Isla de Pantelleria, frente a Túnez

Para los amantes de las aguas termales.Bepsimage/Getty Images

Todavía en el límite de Sicilia, pero esta vez mucho más al Sur, se encuentra la isla de Pantelleria. Esta joya italiana de 83 kilómetros cuadrados alberga un volcán inactivo, playas de arena fina y aguas termales. ¿Nuestros favoritos? En primer lugar, la ausencia de turistas y, sobre todo, el emblemático oasis termal, el llamado “Lago del Espejo de Venus”. Sencillamente magnífico.

La isla de Mljet, en la parte croata

Un paraíso.Tuul & Bruno Morandi/Getty Images

Esta es una de las islas más bonitas de Croacia, pero no la más popular, afortunadamente. La isla de Mljet es conocida sobre todo por su exuberante vegetación. Además de ser un parque nacional, tiene otras muchas características especiales. Entre ellas, aguas cristalinas, bellas rutas de senderismo, fauna acuática, ruinas romanas y un monasterio benedictino en un islote (que también puede visitarse o utilizarse como hotel).

Isla de Skyros, el diamante de Grecia

Las vacaciones al estilo Mamma Mia© Cavan Images/Getty Images

Es la mayor y, a la vez, la más tranquila de las islas del archipiélago griego de las Espóradas. Skyros es la idea misma de una isla griega tradicional: especialidades culinarias, casas blancas en caseríos, una población acogedora y playas transparentes. En resumen, unas vacaciones al estilo de Mamma Mia que podrás disfrutar lejos de los turistas.

La isla de Formentera, cerca de Ibiza

El lugar perfecto para relajarse.David Navarro Azurmendi/Getty Images

Ambas están muy cerca, pero no tienen nada en común. Ibiza es la isla del lujo, el alcohol y la fiesta. Formentera, en cambio, es un destino turítico lleno de paz, que combina un ambiente tranquilo con aguas cristalinas. Tanto si tomas el sol en la playa como si disfrutas de las tapas españolas, te sentirás como pez en el agua. No tienes que preocuparte por el mundo aquí, pues muchos prefieren Ibiza, así que el lugar será, solo para ti —y algunos que comparten la afinidad por la tranquilidad—.

La isla de Vulcano, en las Eolias sicilianas

Tu oportunidad para visitar un volcán.Flavio Vallenari/Getty Images

Prima directa de la isla de Alicudi, Vulcano es otro paraíso siciliano que ofrece atractivas actividades. Es uno de los últimos territorios del archipiélago que alberga un volcán activo. Pero que no cunda el pánico, no entra en erupción desde 1890. Para animar tu viaje, puedes escalar el volcán durante tu estancia. Si no te gustan los cráteres, siempre puedes relajarse en baños de barro caliente o disfrutar de los arancini (una especialidad siciliana).

Isla Procida, en el golfo de Nápoles

Este destino garantiza vivir una experiencia de viaje única.© iStock/Getty Images

La isla más pequeña del Golfo, de solo cuatro kilómetros cuadrados, tiene mucho que ofrecer. En un ambiente íntimo, los locales te acogerán como a un miembro más de la familia. Lejos de ser un destino turístico, es un lugar donde vive gente, con sus casas de colores y sus terrazas llenas de ambiente. Así que hay muy poco que hacer aquí, aparte de visitar la abadía de San Michele. A solo media hora en barco de Nápoles, este pedazo de tierra a orillas del mar Mediterráneo está totalmente desatendido por los turistas. Seguramente porque aquí no hay complejos hoteleros. ¡Tendrás que estar atento a las pocas habitaciones de hotel disponibles! O busca una de las ciudades de Europa más baratas para viajar.

Artículo publicado originalmente en GQ Reino Unido.