Colágeno, sin duda, un término con el que estamos familiarizados al momento de hablar del cuidado de la piel, pero ¿sabes cuál es su función? Quizá no lo sepamos con toda claridad, si ese es tu caso, ¡continúa leyendo! Te aseguramos que, al terminar, serás todo un experto en el tema.
¿Qué es el colágeno?
Es la proteína más abundante generada por nuestro cuerpo de forma natural. De hecho, su papel es fundamental para funciones básicas; fortalecer los huesos, músculos, tendones y ligamentos. Obviamente, la piel no podía ser la excepción, siendo el colágeno el encargado de brindarle la estructura y fuerza necesaria. Además, ayuda a la elasticidad y a la hidratación de esta. En simples palabras; su objetivo principal es mantener todo en su lugar, combatiendo así el efecto de la gravedad.
De hecho, la palabra colágeno tiene raíces griegas, en donde se compone por kolla (pegamento) y geno (producir). De ahí su importancia, de forma literal, esta proteína es el pegamento que mantiene unido a todo nuestro cuerpo.
No pasar por alto
El aspecto negativo con el colágeno radica en que, con el paso del tiempo, gradualmente el cuerpo deja de producir de forma automática la proteína. Para ser más exactos a partir de los 25 años decrece la producción, comenzando su pérdida progresiva, siendo hasta la década de los 30 -en la mayoría de los casos-, donde comienza a ser visible la disminución del colágeno.
Para poner un escenario más tenebroso, la piel es la parte del cuerpo en las que se ve reflejada a primera instancia la pérdida del colágeno. Es decir, se pierde firmeza, y el proceso de envejecimiento comienza. Finalmente, -prometemos que concluimos con la racha de noticias poco agradables- los malos hábitos también influyen en dañar prematuramente las moléculas de colágeno. Fumar y la exposición solar en exceso, reducen la producción de colágeno. Mientras que una mala alimentación (azúcar y carbohidratos refinados) ocasionan que la proteína no se pueda recuperar.
Las opciones de colágeno
Lo sabemos, con todo lo dicho anteriormente, sonamos como las personas más pesimistas. Pero recuerda, siempre van a encontrarse opciones para contrarrestar. Si bien, la falta de producción automática-natural de colágeno será inevitable, existen alternativas las cuales servirán como fuentes externas para reactivar esta proteína. Una de las más sonadas -sino es que la más popular- es el colágeno hidrolizado, se toma de forma oral (líquido, cápsula o polvo) para tener un beneficio de adentro hacia afuera.
La otra opción, y es en la cual nos enfocaremos aquí, son en aquellas fórmulas de aplicación tópica que buscarán compensar la pérdida del colágeno.
Existen dos alternativas, aquellas fórmulas que fomentan la producción de colágeno y las que incluyen la proteína de colágeno en el producto. A continuación, te decimos la diferencia que existe entre ambas.
Acorde a los expertos, los sueros que en sus ingredientes incluyan antioxidantes como la Vitamina C, el retinol, péptidos y el ácido hialurónico, son activos ideales que ayudan a estimular o proteger las fibras de colágeno. Además, los exfoliantes químicos, se ha comprobado que sirven también para la producción de colágeno. Es decir; estos productos no incluyen colágeno en sus fórmulas, pero los ingredientes promueven y prolongan la producción de esta proteína en la piel. Nunca está de más recordar que los sueros deben ser aplicados durante la noche, para un mejor desempeño del producto.
Por otra parte, están aquellas cremas y sueros que sí incluyen colágeno en sus fórmulas. Estudios han comprobado que aplicar la proteína del colágeno de forma tópica no es efectivo, ya que las moléculas son bastante grandes para poder penetrar a las capas más profundas de la piel. El beneficio que traerán este tipo de cremas y sueros es una hidratación efectiva de la piel, lo cual es básico. Con esto no buscamos descalificar aquellos productos que incluyen colágeno en sus fórmulas, solamente aclarar, que el incluir esta proteína en los productos de skin care, traerá beneficios enfocados en la hidratación de la piel, y no en la producción del propio colágeno.
Si lo que buscas es promover la producción de colágeno, es mejor optar por sueros con los ingredientes mencionados en el párrafo anterior. Te aseguramos que por opciones no te quedarás corto, existen un sinfín de marcas como SkinCeuticals, Ole Henriksen, Peter Thomas Roth, Estée Lauder, entre otras, que incluyan algún tipo de antioxidantes o ácido hialurónico en sus fórmulas.