Save the Children los unió y el escritor Guillermo Arriaga y el dibujante Humberto Ramos concuerdan al instante al responder ¿por qué?: es simple, la razón que los llevó a sumar en un proyecto como Ana, un cómic que busca explicar y mostrar la realidad y las condiciones de los niños migrantes en nuestras fronteras con la intención de generar empatía y apoyo, fue poder trabajar para la ONG internacional en un tema tan delicado y que necesita de atención como la infancia y la migración.
Ana: un cómic diferente
Desde que recibieron la primer llamada para colaborar, aún conociéndose justo lo necesario y sin haber explorado el terreno de un cómic con lineamientos sociales y con una responsabilidad comunitaria (Humberto es uno de los más respetados creadores de Marvel, pero no había trabajado fuera de la ficción y Guillermo jamás había creado un guión para esta plataforma), Arriaga y Ramos sintieron que se trataba justo del proyecto que buscaban para poder aportar algo de su trabajo a los objetivos con los que Save the children ha llegado a nuestra región y desde ese instante comenzó la experiencia de Ana, la historia de una niña centroamericana que sale de Honduras buscando una oportunidad en Estados Unidos encontrándose con una realidad distinta en su camino.
“A lo largo de mi carrera me he vinculado a la migración en la ficción muchas veces. Muchas de mis obras en el cine y la literatura la tienen presente, son relatos de frontera y en todos esos años he estado cerca del migrante intentando entender a profundidad las razones por las que migran y cómo es concebido y ahí me he encontrado con muchas injusticias que quiero contar. Yo no pensaba la verdad en llegar al cómic o estrenarme en esa plataforma; yo lo que buscaba era apoyar a Save the children con mi trabajo como fuera necesario. Yo soy un contador de historias y tengo que adaptarme y ajustar mi narrativa todo el tiempo y era interesante acercarse al cómic aunque mis referencias eran las que tenía de niño, como con Rarotonga, pero lo que en verdad quería era ayudar a la ONG a tener un impacto social y a acercar a más gente a ellos para poder conseguir sus objetivos”, cuenta del otro lado de la pantalla el escritor Guillermo Arriaga, explicando las razones que lo llevaron a sumarse al creador mexicano Humberto Ramos, uno de los más respetados del universo de Marvel.
“Para mí, Ana era la culminación de muchas pláticas con Save the children acerca de cómo podíamos unir fuerzas. Toda mi vida me he dedicado a universos de ficción que recuperan problemas sociales para ponerse en contexto, por eso cuando entendí que esta era una gran oportunidad de ponerme al servicio de una temática compleja que requiere llegar a otras audiencias no dude en decir que sí. En cuanto supe que trabajaría en conjunto con Guillermo Arriaga mi emoción se acrecentó más ya que él es uno de los escritores más respetados y aprovecharlo era una gran tarea. Así nació Ana, de muchas charlas sobre cómo lograr que una historia vulnerable, llena de injusticias, pero con mucha esperanza, conectara con la gente y la acercara a buscar soluciones”, comenta Humberto Ramos, complementando las ideas de Guillermo Arriaga a la perfección, tal y como sucede en las viñetas de una historieta comprometida.
“La esperanza, creo que en resumen de eso se trata Save the children. Como dice Humberto, esta es una historia de vulnerabilidad y ahí nos hemos encontrado con toda esa gente que apoya directamente, en el día a día y en las calles, a los migrantes con esos gestos de solidaridad que justo brindan esperanza a todos. Hoy, son las sociedades las que deben de marcar el paso y la relación con los migrantes y no los gobiernos. Y ahí está la importancia de un proyecto como Ana que busca conectar y generar empatía”, continúa Arriaga, responsable de Words with Gods buscando explicar a detalle cuál es el gran objetivo detrás de la historia de una niña hondureña que, empujada por una realidad cruel e injusta, busca nuevas opciones de vida junto con su familia y la única manera de lograrlo es soportando el cruel camino del migrante centroamericano hacia Estados Unidos. “Acercarte a estas historias te demanda involucrarte desde otro lugar distinto. Sí, Ana también es una heroína pero no quisiéramos que nadie se viera sometido a vivir una experiencia así y esa enseñanza de cómo retratar esperanza en movimiento es lo que me llevo. Definitivamente es un proyecto que cambió mi perspectiva y al que me gustaría darle continuidad”, finalizó Ramos.
Ana forma parte del programa de ayuda humanitaria para la población migrante implementado por Save the children y HIAS México en las ciudades de Tijuana, Ciudad Juárez, Mexicali, Monterrey y Tapachula. Con este proyecto se ha dado apoyo psicosocial, asistencia legal, acompañamiento a víctimas de violencia de género para niñas, niños y mujeres migrantes, así como capacitaciones en reducción de riesgos de desastres y amenazas para los albergues en donde pernoctan.