¿Sabes cuántos tipos de masajes existen? Comencemos por destacar que el masaje es una de las formas más antiguas de medicina alternativa, que se remonta a descubrimientos escritos en 2000 a.C. Se practicaba principalmente en las "culturas orientales" y llegó a Europa alrededor del año 300 a. C. La terapia y la investigación del masaje no se practicaban mucho en América hasta 1856, desde entonces hasta ahora ha avanzado mucho, actualmente existen muchas más modalidades y métodos para practicar, por ende, investigación constante.
Un masaje no solo ayuda para que las personas se sientan bien, relajadas o mejorar las contracturas y dolores, también es extremadamente útil para ayudar al cuerpo a curarse a sí mismo de muchas maneras, pues afecta directamente a los sistemas circulatorio y linfático, y también a todos los demás sistemas del cuerpo.
“Los masajes una vez al mes son una gran opción para utilizarlos como rutina de bienestar, ya que son un método maravilloso de salud preventiva y mejoran la salud mental, pues el cuerpo no está separado de nuestros pensamientos ni sentimientos”, nos cuenta Adriana Azuara, especialista en el tema, certificada como Latinamerican Wellness Leader y quien ha creado más de 700 spas alrededor de México y Latinoamérica, así como la marca de belleza AgaveSpa.
Adriana nos cuenta cuáles son los diferentes tipos de masajes existentes y para qué funciona cada uno:
Terapéuticos
Este tipo de masaje se enfocan en trabajar problemas de trastornos musculares con la finalidad de mejorar los tejidos dañados. También pueden emplearse después de un procedimiento postoperatorio, como es el drenaje linfático.
Estos masajes son ideales para la fisioterapia o eliminar un dolor en cierta parte del cuerpo.
Deportivos
Si eres deportista y sufriste de alguna lesión muscular debido a tus prácticas, este masaje es para ti, el cual se ejecuta a través de diferentes técnicas para ayudar a los atletas. Este tipo de masaje puede aplicarse antes, durante y después de entrenar, ya que ayuda a la flexibilidad del cuerpo y acelerar el proceso de reponer la zona dañada.
Descontracturante
Como su nombre lo indica este masaje se utiliza para relajar la musculatura y disolver las contracturas que se producen por el estrés, las malas posturas, la falta de descanso o una vida demasiado sedentaria.
Es un masaje más fuerte, a diferencia de uno relajante, aunque no tiene que resultar más doloroso de lo imprescindible, sólo lo natural mientras se trabaja la zona que está tensa.
Relajantes
Son aquellos que buscan ayudar a las personas que sufren de estrés, cansancio, nerviosismos, ansiedad, depresión, etcétera. Su función está enfocada en liberar endorfinas, activando la circulación y ayudando a conciliar el sueño, dentro de este tipo de masaje puedes encontrar mucha variedad, estos son algunos de ellos:
- Sueco: su objetivo es activar la circulación, liberar toxinas, calentar los músculos para relajar y aliviar contracturas.
- Lomi lomi: basado en los movimientos de las olas del mar, busca armonizar al cuerpo, trabajando todos los músculos al compas de la música. Se da con antebrazo y codo.
- Pindas herbales: este masaje se realiza con la ayuda de pindas herbales aromáticas y medicinales. Su especialidad es trabajar contra el trastorno de sueño, mejorar el sistema inmunológico, la flexibilidad de la piel. Además, por medio del calor se busca disminuir la inflamación de los tejidos.
- Tailandés: este tipo de masaje ayuda a la movilización de las articulaciones.
- Piedras calientes: A través del calor busca relajar los músculos y ayudar a descontracturar diversas zonas del cuerpo. Debido al tipo de piedra que se emplea, se convierte en un masaje sumamente calmante, ya que permite armonizar la energía del cuerpo.
- Reflexología: al estar reflejados los órganos en las plantas de pie y en las palmas de las manos, este tipo de masaje permite trabajarlos por medio de presiones en aéreas específicas.
Debes tener en cuenta que un masaje bien realizado no sólo alivia el dolor o disuelve una contractura, también activa la circulación sanguínea, elimina toxinas, relaja, ayuda a dormir bien, alivia migrañas, dolores de cabeza, es eficiente para lograr una mejor evacuación, mantiene la piel elástica al deshacerse de células muertas y, de paso, la nutre si se utilizan buenos aceites vegetales.
Una vez descubierto cuáles son los tipos de masajes existentes, selecciona cuál se adapta a tus necesidades.