“Don’t look back in anger” —No mires atrás con ira, en español—, cantaba Oasis hace ahora casi 30 años en (What’s the Story) Morning Glory? (1995) y no hay canción más apropiada para celebrar un armisticio tan necesario. Lo hace porque “¡Esto es! ¡Esto está sucediendo!”. El sueño se ha hecho realidad: Liam y Noel Gallagher han anunciado su reunión y la de Oasis. En el verano de 2025 volverán a estar juntos para 14 fechas europeas (Cardiff, Manchester, Londres, Edimburgo, Dublín), pero ya han adelantado que será una gira mundial.
Tras años de disputas, los dos hermanos parecen llevarse ahora a las mil maravillas: “Él y yo somos telepáticos, conozco a mi hermano mejor que nadie” y son plenamente conscientes de que esta gira pasará a la historia: “La gente nunca olvidará cómo les hicisteis sentir”.
“Don’t Look Back In Anger” y la maldita foto junto a la chimenea
“Estábamos en París tocando con The Verve, tenía los acordes de esa canción y empecé a escribirla”, cuenta Noel, quien en 2022 desestimó el reencuentro de Oasis. “Teníamos que tocar dos días después. Nuestro primer concierto en un gran estadio, hoy se llama Sheffield Arena. Durante la prueba de sonido, estoy rasgueando una guitarra acústica y Liam me dice: “¿Qué es eso que estás cantando?”. La verdad es que no tenía ni idea, me lo estaba inventando. “¿Estás cantando ‘So Sally can wait’?” Y pensé: “¡Brillante!”. Así que empecé a cantar ‘So Sally can wait’. Luego volví al camerino, la escribí rápidamente y esa misma noche la tocamos ante 18 mil personas. Sentado en un taburete con una guitarra acústica, como un idiota, algo que ahora no haría”.
El resto de la canción se inspira en experiencias personales. “Stand up beside the fireplace, take that look off your face”, por ejemplo, surge de un recuerdo de infancia: cuando Noel era niño, su madre le obligaba a posar para las fotografías, pero a él no le gustaba y siempre tenía una expresión de fastidio. “Todos los años, el día de San Patricio, mi madre nos hacía una foto para enviársela a mi abuela en Irlanda. Vivíamos en una casa de protección oficial con una pequeña chimenea de gas. Nuestros primeros discos están llenos de recuerdos de infancia”.
Más que un homenaje a los Beatles
Oasis nunca han ocultado su amor sin límites por The Beatles y por John Lennon en particular, una pasión que también ha influido mucho en su sonido y que también encontramos en “Don’t Look Back in Anger”, ya desde el ataque de piano que cita “Imagine”. Más adelante, “so I start a revolution from my bed” hace referencia al famoso “bed-in” de Lennon y Yoko Ono, su protesta no violenta contra la guerra.
Al parecer, la frase “cause you said the brains I had went to my head” se tomó prestada de unas notas que John grabó para sus memorias. Pensaba escribirlas antes de morir.
Un regalo del cielo, convertido en himno por la paz
Interrogado en repetidas ocasiones sobre el proceso creativo que dio lugar a la canción, Noel afirmó que, de algún modo, ya existía antes de que entrara en su cabeza: “Creo que vino de otro sitio. Probablemente estaba ahí, en un no-lugar, mucho antes de que se me ocurriera a mí, y si no la hubiera escrito yo, quizá lo habría hecho Bono. Es una de esas grandes canciones, un poco como “One” o “Let It Be” —sí, acabo de compararme con Paul McCartney—, esas piezas que caen del cielo y aterrizan en tu regazo y, si las consigues, tienes mucha suerte”.
Tres días después del atentado que acabó con la vida de 22 personas en el estadio de Manchester en 2017, al final del concierto de Ariana Grande, la gente se reunió en el centro de la ciudad para guardar un minuto de silencio en honor a las víctimas. Inmediatamente después del silencio, la multitud comenzó a cantar simplemente “Don’t Look Back In Anger”, que de himno generacional se convirtió también en un himno por la paz.
Artículo publicado originalmente en GQ Italia.