La relación entre inteligencia artificial y cine es cada vez más estrecha, pese a ciertas controversias que esto ha generado en quienes más bien, perciben estos progresos como algo negativo, alegando a puntos bastante válidos como es la sustitución de personal por máquinas o el poco ejercicio de creatividad humana por prioridad al algoritmo.
A esto, se suman otros conflictos como los derechos de autor en contextos de inteligencia artificial, la imposición de fórmulas en las narrativas (que para ser honestos, es algo que ya existe), la reducción de espacios para artistas, entre otros.
No obstante, nada de esto ha podido (y probablemente, no podrá) evitar el desarrollo de la tecnología necesaria para que inteligencia artificial y cine sigan fusionándose. Estos son algunos aspectos en los que ya podemos ver la combinación entablar estrechas cooperaciones, según distintas etapas de realización de las películas en la industria cinematográfica.
Etapa de preproducción
Toda película inicia con una etapa de preproducción, en la que se escribe un guion, se hace un proceso de casting, un dossier y más. Aquí, la inteligencia artificial comienza a infiltrarse en el cine desde la redacción de estos guiones. No solamente en el poder brindar ideas y redactar algunas primeras bases de los guiones, sino también para analizarlas y detallar su potencial comercial.
Por ejemplo, herramientas como ScriptBook utilizan el procesamiento del lenguaje natural para analizar guiones, predecir el éxito de taquilla y ofrecer información sobre la trama y el desarrollo de los personajes para mejorar sus resultados. Y esto ya comenzó a entrar en acción. Para la película Logan, 20th Century Fox empleó inteligencia artificial para analizar el guión y así tomar decisiones con su apoyo que afectaron en la trama y los temas de la cinta.
A su vez, se ha empleado para identificar locaciones, pues con inteligencia artificial se pueden analizar cientos de horas de metrajes e identificar las locaciones que se utilizan en ellas, un proceso que antes se realizaba a mano y tardaba bastante tiempo, y para guiar los procesos de casting. Por ejemplo, de acuerdo con Forbes, Warner Bros. se asoció con Cinelytic para utilizar la inteligencia artificial en las decisiones de casting, evaluando el valor de mercado de un actor para predecir el éxito financiero de una película.
Producción de cine
Al momento de realizar las películas, también entra la inteligencia artificial en la ecuación. Un ejemplo muy evidente de esto que es empleado desde hace tiempo es en los efectos visuales (VFX), donde la IA ayuda a generar situaciones extraordinarias sin necesidad de explotar un set. Incluso, se ha llegado a usar IA para incluir en forma de holograma a actores que han fallecido durante el proceso de filmación o también para perfeccionar detalles.
Por ejemplo, durante la filmación de Avengers: Infinity War, se utilizó inteligencia artificial para perfeccionar las expresiones emocionales en escenas con CGI (imágenes generadas por computadora). Tampoco se ha detenido el progreso del uso de deepfake, con todo y sus controversias, para hacer intercambios de rostros realistas en las películas. Esto es parte de lo que los actores y actrices de Hollywood reclaman como un riesgo para la estabilidad de su trabajo.
Por ejemplo, la IA se utilizó en The Irishman para reducir la edad de los actores, ofreciendo una alternativa rentable al CGI tradicional y también en Here, la más reciente película de Tom Hanks, se empleó para rejuvenecer el rostro del actor.
Además, la tecnología de la inteligencia artificial se utiliza en la edición y etalonaje del color. También para ordenar y categorizar los sonidos. Según reportan los medios, esta se utilizó para crear el avance de la película Morgan mediante IBM Watson, analizando imágenes, sonidos y composiciones de otros avances de películas para determinar qué sería más atractivo para el público.
Distribución y marketing
Quizá uno de los terrenos en donde primero se aprovechó el uso de inteligencia artificial y cine fue en el de la distribución y marketing. Empezando por el famoso algoritmo que distingue a las plataformas de streaming como Netflix y que cambiaron radicalmente la forma en que se consume cine en nuestros días.
En muchos casos, la IA también ayuda para analizar uso de redes sociales y la navegación en plataformas para así proponer preferencias a la audiencia, con base en estrategias de marketing y análisis de datos. Incluso, algunas películas como Morgan ya están usando chatbots para promocionar sus cintas, además de hacer otros productos fílmicos como los tráilers con una selección automática de la tecnología de las mejores escenas para componerlos.
Por ahora, falta entender si la inteligencia artificial podría avanzar al punto en donde permita realizar películas de forma automática, reduciendo costos de producción pero con una creatividad limitada… al menos mientras se siguen alimentando las bases de datos.