Salud

¿Correr realmente daña tus rodillas? Esto dice la ciencia

¿Te has preguntado si correr puede hacer que tengas problemas en las rodillas más adelante? Esto debes saber.
Hombre corriendo
¿Quieres mejorar en el ejercicio?Getty Images

¿Correr daña tus rodillas? Seguramente has escuchado hablar sobre la “runner's knee” y sobre las muchas teorías de que correr puede causar dolor y problemas en tus rodillas, en especial con el paso del tiempo, pero, ¿qué tan cierto es todo esto?

Salir a correr (o hacerlo en una caminadora) es una gran forma de hacer ejercicio y tiene beneficios para la salud física y mental. De acuerdo con Healthline, algunas de las cosas que correr hace por tu cuerpo incluyen aumentar tu resistencia y estamina, reducir el riesgo de enfermedades (principalmente las cardiacas), fortalecer tus huesos, aumentar la fuerza en las piernas y promover la quema de calorías.

Además, salir a correr te permite reducir los niveles de estrés e incluso puedes dormir mejor cada noche, y eso es bueno para tener un envejecimiento más funcional y lento, y la actividad física mantiene a tu cerebro en forma y evita el deterioro.

Como pasa con todos los tipos de ejercicio, si no lo haces bien, entonces puedes tener lesiones, dolores y problemas que pueden llegar a ser crónicos, pero eso no quiere decir que vas a destrozar tus rodillas si te gusta correr.

¿Correr es malo para tus rodillas?

Correr no destruye tus rodillas

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¿Correr daña tus rodillas? La ciencia apunta en la dirección contraria. Correr no solo no daña las rodillas sino que de acuerdo con Northwestern Medicine, “varios estudios han demostrado que correr regularmente fortalece las articulaciones y protege contra el desarrollo de osteoartritis más adelante en la vida”.

Todo eso de que correr puede afectar tus rodillas negativamente es un mito y la evidencia científica indica que lo que pasa es todo lo contrario, correr permite mantener tus rodillas sanas y fuertes, siempre y cuando lo hagas bien.

De acuerdo con NBC News, correr puede “mejorar la función muscular alrededor de las articulaciones y estimular al cuerpo a producir más de lo que se llama líquido sinovial, un líquido viscoso que lubrica las articulaciones”.

Si tienes dolor al correr, es importante que no ignores ese dolor, que le pongas atención y que te tomes el tiempo de entenderlo, para saber de dónde viene, qué lo está causando y cuáles pueden ser las mejores soluciones. A veces, puede ser un tema de que te falta fortalecer ciertos músculos o que tienes una lesión que no atendiste. Y como dice Northwestern, “abordar el dolor de forma temprana puede ayudar a prevenir más lesiones y una recuperación más difícil en el futuro”.

¿Cómo proteger tus rodillas cuando corres y evitar lesiones?

  • Calienta antes de empezar: el calentamiento es esencial para prevenir lesiones, ya que ayuda a eliminar la tensión que se acumula en los músculos y a prepararlos para realizar la actividad física. El calentamiento debe durar entre 5 y 10 minutos.
  • Estira después de correr: el estiramiento es una buena forma de hacer Cooldown, además de que ayuda a relajar los músculos después de una sesión de entrenamiento y promueve la recuperación. Debes estirar todos los músculos que usaste, desde los muslos y la cadera, hasta los pies.
  • Corre con los tenis correctos: los tenis que usas sí hacen una gran diferencia, ya que le van a dar a tu pie y tobillo el apoyo que necesitan, y con eso puedes proteger tus rodillas.
  • No te olvides de los entrenamientos de fuerza: es muy recomendado que alternes tus entrenamientos de running con entrenamientos de fuerza, ya que esto evita que tengas debilidad en ciertas partes del cuerpo y que tus músculos estén en mejores condiciones. El entrenamiento de fuerza también es bueno para mejorar la densidad de los huesos. No debes olvidar fortalecer tu core.
  • Combina otras formas de cardio: no es lo mejor correr todos los días, en especial si eres más propenso a tener lesiones. Alternar con otros ejercicios ayuda a que les des un break y a que tus rodillas no hagan tanto esfuerzo.
  • Hidrátate correctamente: la buena hidratación es esencial para ayudar a tus músculos a mantenerse en buen estado.
  • Descansa: los días de descanso no son negociables, ya que los necesitas para que tu cuerpo y tus músculos se puedan recuperar y para evitar la fatiga, que puede conducir a tener más lesiones.