Los sastres suelen ser personas bastante agradables… pero jamás les hables de trajes ajustados si no quieres perder toda esa amabilidad y cortesía.
Estos expertos pasarán con mucho gusto horas charlando contigo sobre la solapa perfecta o el número de botones que debes elegir para tu saco. También te ayudarán a tomar buenas decisiones en cuanto a la sastrería, apartándote de las malas, y, si son realmente buenos en su trabajo, harán que parezca que toda la idea fue tuya desde un principio.
Sin embargo, si quieres que un sastre ponga los ojos en blanco, pídele que te haga un traje ajustado —una tristeza habiendo tantos cortes de trajes—. Probablemente te lo haga (porque su trabajo consiste en darte lo que quieres al fin y al cabo), pero también sacudirá la cabeza en silencio, consternado, y quizá llore un poco por dentro. Para entender la aversión casi universal de los sastres por el traje definitivo de la década de 2010, hemos pedido a algunos de los nombres más respetados del mundo de la moda masculina que nos lo expliquen.
Razón 1: Los trajes ajustados tienen fecha de caducidad
Un artesano tradicional como el sastre neoyorquino Leonard Logsdail se enorgullece de hacer ropa que sus clientes usarán durante décadas. Un traje basado en la moda del momento, en comparación, tiene una vida útil mucho más corta, y él se esfuerza por impartir esta distinción a los clientes que llegan pidiendo trajes ajustados. “¿Quieres estar usando este traje en cinco años?”, plantea. “Si es así, parecerá que estás usando un traje de hace cinco años. Porque para ese entonces, la moda habrá cambiado”.
En Drake’s, el director creativo Michael Hill está en el mismo campo. “Las proporciones evolucionan y cambian con el tiempo, pero no es para que nosotros las sigamos”, dice Hill, señalando que el saco de tweed que lleva tiene 15 años y se ve tan elegante hoy como lo hizo en 2009. “Estamos tratando de hacer una prenda que dure 20 años, y creo que se trata de tener confianza en lo que funciona para ti, más que en lo que funciona para las casas de moda”. Las tendencias, admite Hill, siempre van a ser un elemento importante en la moda masculina, pero un traje, especialmente un traje que planeas usar durante 15 años o más, debería ser parte de una visión mucho más larga de tu guardarropa, no solo lo que se ve bien esta temporada.
Razón 2: Los trajes ajustados no son cómodos (ni favorecedores) para muchos cuerpos
“Hay una idea errónea común de que un buen traje debe ser ajustado y restrictivo, y no es el caso en absoluto”, dice Campbell Carey, director creativo de Huntsman en Savile Row. “Odio sonar como un viejo anticuado, pero no hay nada peor que alguien que realmente no debería estar en un traje entallado tratando de lucirlo. Simplemente, se ve incómodo”.
El decano reinante de la moda masculina (y ávido fanático del jazz) Bruce Boyer ha visto más que suficientes tendencias ir y venir en las últimas seis décadas y algo, y está completamente de acuerdo con Carey en este punto. “Solo porque el estilo sea un traje ajustado con piernas delgadas, solapas delgadas y una chaqueta corta, si eres un tipo grande y fornido, parecerá que alguien te metió en él y olvidaste decir ‘basta’”, dice. “Tienes que saber lo que es factible para ti en tu vida, tu estilo de vida y tu fisonomía”.
Razón 3: Los trajes ajustados no se mueven
Mark Cho, cofundador de The Armoury, tiene sentimientos particularmente fuertes sobre los trajes ajustados. “Siempre los he odiado”, admite. Además de las razones anteriores, plantea un punto interesante sobre el surgimiento de los trajes entallados en la era de las redes sociales: “La sastrería es hermosa en movimiento, pero desafortunadamente, como todos estamos tan obsesionados con Instagram, nunca realmente notamos cómo se ven estas cosas en movimiento”, dice. “Los trajes ajustados se ven peor en movimiento. Cuando un traje está cortado con un poco más de volumen, sin embargo, agrega cierto drama cuando te mueves. Es mucho más elegante”.
Razón 4: Es realmente difícil conseguir un buen rollo en la solapa si esta solo tiene una pulgada de ancho
“El traje ajustado fue una idea de marketing muy inteligente o muy perezosa”, reflexiona Buzz Tang, cofundador de The Anthology. Además de requerir menos tela (un ahorro significativo de costos para los minoristas de moda rápida), los trajes entallados se prestan perfectamente al tipo de solapas planas y sin vida, fusionadas, que son características de los trajes mal hechos, explica.
Razón 5: Muchos de esos trajes ajustados acabarán en la basura
Todos hacemos lo que podemos, de forma grande y pequeña, para evitar las inminentes catástrofes ambientales que se avecinan, y comprar ropa diseñada para durar una década (en lugar de una temporada) puede ser una parte importante de eso. “La idea de la sostenibilidad es tener un guardarropa de ropa buena, conservarlo para siempre y mantenerlo”, dice Boyer. “Es exactamente lo opuesto a la fast fashion —la única que se salva es la ultra fast fashion—, donde cada seis meses tenemos que cambiar todo nuestro estilo de hacer las cosas. No puedo pensar en una forma más derrochadora o más contaminante de comprar ropa”.
Artículo publicado originalmente en GQ US.